¿Te has preguntado si tu peque habla y pronuncia como debería a su edad?
Quizá hay sonidos que todavía no consigue pronunciar, palabras que cuesta entender o momentos en los que parece saber perfectamente lo que quiere decir, pero no encuentra cómo expresarlo. Puede que solo necesite tiempo o puede que haya algo que convenga trabajar. La diferencia está en dejar de intentar adivinarlo y comprender qué está ocurriendo.
- Resolvemos las dudas que tienes sobre su habla y lenguaje
- Valoramos qué puede estar ocurriendo antes de intervenir
- Utilizamos el juego como parte del aprendizaje
¿Qué cosas pueden hacerte pensar que quizá deberías consultar con logopedia?
Las dificultades en el habla y el lenguaje no siempre se detectan porque una palabra esté claramente mal pronunciada. A veces aparecen en pequeños detalles que se repiten: sonidos que no terminan de salir, dificultades para vocalizar, formar frases o utilizar correctamente los verbos, alteraciones como las dislalias o dificultades relacionadas con la deglución. Observar cómo habla, se expresa y utiliza el lenguaje ayuda a comprender qué puede estar ocurriendo y qué necesita trabajar.
Le cuesta hacerse entender
Tú puedes haber aprendido a entender perfectamente cómo habla, pero quizá otras personas necesitan que repita algunas palabras o que seas tú quien explique qué quería decir. Cuando esto ocurre con frecuencia, puede ser una de las razones para consultar qué está pasando.
Algunos sonidos no terminan de salir
Sustituye, omite o le cuesta pronunciar determinados sonidos, como la R, la L o la S, incluso en palabras que utiliza habitualmente.
Le cuesta expresar lo que quiere decir
Sabe lo que quiere contar o pedir, pero encontrar las palabras, construir el mensaje o expresarlo de una manera comprensible puede resultarle complicado.
Hablar empieza a frustrarle
Hay momentos en los que tener que repetir, no sentirse entendido o no conseguir decir aquello que quiere puede hacer que abandone el intento, se enfade o busque otra forma de comunicarse.
Le cuesta leer o escribir
Al empezar a leer o escribir, algunos sonidos, letras o palabras le generan especial dificultad y la lectoescritura requiere un esfuerzo mayor del que esperabas.
Cuesta entenderle cuando habla
Aunque conoce las palabras y sabe qué quiere decir, al hablar puede hacerlo de una forma poco clara, demasiado rápida o con una vocalización que dificulta que otras personas comprendan bien su mensaje.
Comprende peor los mensajes
En algunas situaciones le cuesta comprender determinadas indicaciones, seguir mensajes más complejos o utilizar el lenguaje que necesita para desenvolverse en conversaciones y situaciones cotidianas.
Estas son algunas de las señales a tener en cuenta para entender si tu peque puede necesitar o no una consulta.
| Edad | Consulta con Logopedia si… |
|---|---|
| 0 a 12 meses | ✓ No reacciona a sonidos o a su nombre, apenas balbucea o no utiliza sonidos para comunicarse. |
| 12 a 24 meses | ✓ No señala para pedir algo, no comprende órdenes sencillas o todavía no utiliza palabras con significado. |
| Hacia los 2 años | ✓ No combina dos o tres palabras, su vocabulario apenas aumenta o presenta dificultades para masticar. |
| Hacia los 3 años | ✓ Utiliza pocas palabras, no construye frases sencillas o le cuesta comprender y contar pequeñas situaciones. |
| De 4 a 6 años | ✓ Su habla resulta difícil de entender, repite o bloquea sonidos, presenta dificultades de pronunciación o le cuesta expresarse. |
| De 6 a 9 años | ✓ Presenta dificultades frecuentes al leer o escribir, confunde letras, omite sonidos o le cuesta comprender lo que lee. |
Mucho más que apoyo escolar
Cuando un peque tiene dificultades de aprendizaje, repetir ejercicios o dedicar más horas a los deberes no siempre resuelve lo que está pasando. En Vaiana buscamos qué habilidad está interfiriendo en su aprendizaje, cómo procesa la información y en qué punto concreto aparece el bloqueo para diseñar una intervención que pueda ayudarle también fuera de la sesión.
Encontrar la dificultad
No nos quedamos en “le cuesta Lengua” o “falla los problemas de Matemáticas”. Analizamos qué está provocando ese error: comprensión, atención, memoria, razonamiento, organización u otra habilidad relacionada con el aprendizaje.
Trabajar el origen
Una vez localizado el punto que está dificultando su aprendizaje, planteamos objetivos concretos y actividades dirigidas a esa necesidad. Así evitamos convertir la intervención en hacer más ejercicios de aquello que ya sabemos que le cuesta.
Llevarlo fuera
Lo trabajado debe servirle también en el colegio y en casa. Por eso buscamos estrategias que pueda utilizar al leer un enunciado, estudiar, organizar una tarea o enfrentarse poco a poco a actividades que antes le bloqueaban.
Ana – Logopeda de Vaiana
No todas las dificultades del lenguaje necesitan trabajarse de la misma manera
Que a un peque le cueste pronunciar un sonido, construir correctamente una frase, vocalizar o realizar determinados movimientos relacionados con la deglución no significa que el punto de partida sea siempre el mismo. Por eso, antes de comenzar a trabajar, necesitamos conocer qué está ocurriendo y qué necesita concretamente ese peque.
A partir de ahí, seguimos un proceso que nos permite definir qué vamos a trabajar y adaptar la intervención a sus necesidade
1. Saber Cuándo Conviene Consultar
Observar cómo evoluciona su lenguaje, si aparecen nuevas palabras, cómo se hace entender o empieza a formar frases, puede ayudarte a reconocer cuándo conviene consultar con logopedia.
2. Saber qué necesita trabajar
A partir de lo observado, concretamos qué aspectos del habla o del lenguaje necesitan apoyo y planteamos el trabajo en función de las necesidades de tu peque.
3. Aprender mientras juega
Los objetivos se trabajan mediante juegos y actividades adaptadas a su edad para que practicar sonidos, palabras y habilidades relacionadas con el lenguaje no se convierta simplemente en repetir una y otra vez.
4. Llevarlo a su comunicación
El objetivo no es que consiga hacerlo únicamente durante una actividad concreta. Buscamos que aquello que va aprendiendo pueda ayudarle progresivamente cuando necesita hablar, expresarse y comunicarse en su día a día.
Ana -Logopeda de Vaiana
La logopedia no es solo para aprender a pronunciar mejor
El habla y el lenguaje intervienen en cómo tu peque se comunica, expresa lo que piensa y, cuando llega el momento, también en determinados procesos relacionados con la lectura y la escritura. Por eso no todas las familias llegan a logopedia por la misma razón ni todos los peques necesitan trabajar lo mismo.
Cuando le cuesta pronunciar con claridad
Hay sonidos que sustituye, omite o todavía no consigue producir correctamente, como puede ocurrir con la R, la L o la S. El trabajo se adapta al sonido y a la dificultad concreta que aparece al hablar.
Cuando la dificultad está en el lenguaje
Puede necesitar apoyo para utilizar el lenguaje, construir aquello que quiere decir, vocalizar con mayor claridad o desarrollar recursos que le permitan comunicarse mejor en diferentes situaciones.
Cuando aparecen dificultades en la lectoescritura
La logopedia también puede intervenir cuando las dificultades aparecen al leer o escribir, como puede ocurrir en determinados procesos relacionados con la dislexia y otras necesidades vinculadas al lenguaje escrito.
Preguntas frecuentes sobre logopedia infantil
Es normal tener dudas sobre si lo que observas forma parte de su evolución o si sería conveniente consultarlo. Estas son algunas de las preguntas que pueden aparecer antes de acudir a logopedia:
Depende de lo que esté ocurriendo y del momento de desarrollo de cada peque. En Vaiana solemos decir que, si algo te preocupa, ocúpate. Consultar no significa que necesariamente exista una dificultad, sino que puede ayudarte a resolver tus dudas y saber si necesita apoyo o simplemente tiempo para seguir evolucionando.
No hay una única señal. La duda puede aparecer porque determinados sonidos no terminan de salir, cuesta entender algunas palabras, tiene dificultades para expresar lo que quiere decir, aparecen problemas relacionados con la lectura y la escritura o comunicarse empieza a generarle frustración. Consultar no significa asumir que existe un problema, sino poder entender mejor qué está ocurriendo.
No. La pronunciación es solamente una parte. La logopedia trabaja diferentes aspectos relacionados con el habla y el lenguaje y también puede intervenir ante determinadas dificultades vinculadas con la lectura y la escritura.
Las dificultades con determinados sonidos son uno de los motivos por los que una familia puede consultar. Antes de trabajar únicamente mediante repetición, es importante comprender qué está ocurriendo y qué necesita trabajar el peque.
Sí. La logopedia puede formar parte del apoyo de muchos peques con autismo cuando existen necesidades relacionadas con el habla, el lenguaje o la comunicación. El trabajo debe plantearse en función de las necesidades concretas de cada peque.
No necesariamente. En Vaiana buscamos trabajar y aprender también mediante el juego, utilizando actividades adaptadas al peque y a aquello que necesita trabajar. La intención es que la sesión no se convierta simplemente en repetir una palabra hasta conseguir decirla correctamente.
Sí. El servicio de logopedia infantil de Vaiana está dirigido también a familias de Mijas, Mijas Costa y Fuengirola que tengan dudas o necesiten apoyo relacionado con el habla y el lenguaje de su peque.
Si sabes que puede hacerlo, pero no entiendes por qué le cuesta tanto, empecemos por descubrirlo.
No necesitas saber si el problema está en la comprensión, la atención, la organización o en otra habilidad relacionada con el aprendizaje. Para eso está la valoración pedagógica: para entender qué está ocurriendo y decidir qué necesita trabajar tu peque.